Cirugía del mentón

Se trata de una pequeña intervención quirúrgica en la que de forma  individual se da nueva forma a la terminación del mentón (reducción o aumento). Una barbilla muy pronunciada puede resultar antiestética. Con la cirugía del mentón, la cara recobra sus proporciones armónicas.

Esta operación no altera la alineación de dientes o dentadura. Por esto, sólo se practica en pacientes que han desarrollado por completo la mandíbula. Antes de la intervención, se evalúa la conjunción de dentadura y alineación dental de la mandíbula. Será necesario conocer antes si la causa real se encuentra en una osamenta excesivamente desarrollada o viene motivada por mal alineamiento dental.

Esta intervención se realiza con anestesia local. Puesto que la incisión se efectúa entre el labio y la dentadura inferior, no se verá cicatriz alguna. Es de gran importancia para nosotros no utilizar prótesis de silicona. Entre cinco y ocho días después de la operación, se coloca un apósito en la barbilla y a los diez días se quitan los puntos. Los resultados serán visibles de tres a cinco meses después.

Cirugía disgnática

Para casos correctivos mayores, utilizamos la técnica de la osteotomía. Para ello, se desprende la hueso mandibular del maxilar inferior logrando así recolocar óptimamente la barbilla por lo que ofrecerá un aspecto más armonioso.  Si el paciente lo desea, combinamos esta intervención con cirugía de formación individual de la terminación del mentón (reducción o ampliación). Véase también cirugía disgnática.